Combustible: leña
Para obtener una combustión óptima, el contenido de humedad de la leña no debe ser superior al 15 %. Si no es así, el cristal se puede empañar rápidamente y la chimenea será menos eficiente. Para conseguir ese contenido de humedad, la leña debe secarse de dos a tres años en un lugar seco y bien ventilado. Los tipos de madera más adecuados son haya, roble y abedul. Cada una de nuestras chimeneas tiene una carga óptima de leña: en los modelos Ultime D 600 y 800 es como máximo de cuatro troncos de 25 cm, con un peso total de 3,2 kg. En los modelos Ultime D 1050 y 1300 la carga ideal es como máximo de cuatro troncos de 30 cm, con un peso total de 3,5 kg. Se desaconseja encarecidamente el uso de activadores o de madera tipo resinosa, aglomerada, laminada, tratada, ya que generan chispas y la duración de la combustión es más corta. También dañan la chimenea y son nocivos para el medioambiente.